lunes, 9 de enero de 2012

La formación de arquitecto en las escuelas de arquitectura




Hace unos días en el blog de StepienyBarno encontré esta pregunta: ¿Cómo ves la formación de arquitecto en las escuelas de arquitectura? (puedes verlo aquí)


He querido recoger las ideas más relevantes al respecto y continuar el debate con mis propias conclusiones. Os invito a todos a participar.

Antes de expresaros mi opinión quiero daros a conocer mi experiencia con la arquitectura, para mostrar de donde provienen mis argumentos (también podéis saltaros este párrafo e ir directamente al debate).
He estudiado en dos facultades diferentes: A Coruña y Valladolid, entré como alumna del plan Antiguo y ahora soy Bolonia; con lo cual he conocido tres planes de estudios diferentes, en dos Comunidades Autónomas distintas y a multitud de profesores dispares. Tengo afición por la arquitectura desde pequeña, cuando aún no conocía su nombre pero si sabía lo que quería hacer de mayor: “casas como mi padre, pero no como él, yo la casa entera”. Mi biblioteca se fue llenando de libros y mis carpetas de planos que recogía en las obras o me conseguía mi padre. La técnica constructiva me la fue enseñando él, llevándome a trabajar a las viviendas que reformaba, pronto pasé de recoger escombros a tapiar grietas en paredes o hacer hormigón. Con toda esta trayectoria no es de extrañar que cuando entré en la primera Escuela de Arquitectura mi entusiasmo era inmenso. Ahí me enfrenté con la realidad de la disciplina que, en mi opinión, tiene graves errores en su base, en decir, en su formación. La desilusión del primer impacto con la asignatura de Proyectos y Construcción (ambas corresponden en Valladolid a asignaturas de 2º curso) que ocupaban todo mi tiempo, dejando a penas minutos al día para resto, unido a un año complicado en muchos aspectos hizo que tuviese que tomar distancia y abandonase al llegar el verano. En mi mente la idea estaba clara: solo era un año para retomar la estabilidad en mi vida, devorar libros y realizar cursos y ingresar en una nueva facultad al curso siguiente. Así fue, cuando terminó el siguiente verano me matriculé en la Escuela de Valladolid. La experiencia del primer año fue mucho mejor y constaté que el Plan contenía en primer año asignaturas de “aproximación” a la arquitectura (introducción al Proyecto, introducción a la Arquitectura, análisis, dibujo arquitectónico), que no se cursaban en A Coruña y que yo consideré motivantes y fundamentales. Luego llegó segundo, con sus Proyectos y sus estructuras, y paralelamente yo me fui adentrando más en otras disciplinas como Psicología y descubriendo lo que era “Psicología Ambiental”. También desarrolle un pensamiento más crítico con la arquitectura, especialmente abriendo los ojos ante multitud de obras que expresan el “ego del arquitecto” y que satisfacen pobremente las necesidades de los usuarios. La especulación, el modelo urbano de la renta, la arquitectura-espectáculo, son conceptos que fueron asentando en mi cabeza una idea mucho más crítica de la arquitectura y que me llevaron a querer transformarla o no solo dejarme llevar o desistir. La Psicología Ambiental, como sabéis, es el camino que he decidido escoger. Mis intereses han cambiado de querer “hacer casas enteras” a investigar cómo hacer viviendas, barrios y ciudades mejores. El descubrimiento de esta nueva salida profesional ha sido lo que ha mantenido mi motivación profesional ligada a la arquitectura, una motivación que en la carrera iba frustrándose y disminuyendo.






Actualmente, la formación de arquitecto en las escuelas de Arquitectura la definiría como deficiente y, especialmente, desenfocada.

Carlos Cámara señala el distanciamiento entre la formación impartida en la universidad y la realidad profesional, “argumentando que la crisis del sector de la construcción ha hecho que sean pocos quienes puedan construir y que el sector debe replantearse ya desde las propias escuelas”. Hay una gran especialización en la educación como arquitecto que produce “una visión muy reducida y sesgada de la realidad arquitectónica que parece centrarse únicamente en la figura del arquitecto liberal que monta su propia oficina con un socio y se dedican a hacer concursos”. Algo prácticamente imposible en la actualidad de un sector en el que solo están activos al 10%, según afirma el decano del colegio de arquitectos de la Rioja. Jose María Echarte lo tiene claro: “la sociedad no tiene trabajo para 50.000 arquitectos (más otros 70.000 en las escuelas) haciendo todos lo mismo.”


La enorme centralidad de las asignaturas de proyectos asfixian los Planes de Estudios y exigen un esfuerzo tan intensivo que provocan que el resto de asignaturas pasen por nuestros cerebros anecdóticamente. Todos los estudiantes sabemos lo que es estar dedicados al 100% a las entregas de proyectos y no tocar el resto de apuntes hasta una semana antes de exámenes. Es un ritmo que impide totalmente disfrutar de la carrera. El hecho se agrava si tenemos en cuenta que muchas veces aprobar proyectos no es encontrar la manera de solucionar el problema propuesto de la forma más satisfactoria posible, sino de la que estéticamente más se ajusta al gusto del profesor. Es de sobra conocido (y probado) como el mismo proyecto es calificado con sobresaliente por un profesor y aprobado (o incluso suspendido) por otro colega suyo. Jose María Echarte habla así de las escuelas de arquitectura: “una escuela de genios que dan placer, solaz y regusto a determinadas camarillas, más pendientes de validar sus propios supuestos, que de enseñar a un alumnado al que se utiliza, frecuentemente, como carne de cañón experimental de absurdeces sin sentido. En una espiral sin freno ninguno -que ha discurrido paralela al distanciamiento de la realidad de arquiestrellas, critica y medios-, proyectos se ha convertido en “especulación irresponsable”.

La formación de un arquitecto no debe incluir solamente saber construir una vivienda, también debemos saber cómo adecuar toda la vida del edificio al ambiente, como insertarla en el entorno lo más favorablemente posible y como afecta y afectará ese espacio a las personas individualmente y a la sociedad en conjunto. Necesitamos conocer una visión mucho más amplia de la disciplina y adaptar nuestra profesión a la realidad laboral y social que vivimos. Los nuevos planes de estudio deben incluir la enseñanza de nuevas salidas profesionales, algo que actualmente ninguno de los cuatro vigentes en las escuelas españolas tienen en cuenta. Mis compañeros aún se extrañan cuando les hablo sobre “Psicología Ambiental” o sobre el impacto social que tiene la forma de construir ciudad. Tampoco se habla en las aulas de cómo proyectar viviendas que aumenten el bienestar psicológico y fomenten las relaciones positivas entre sus habitantes. No se investiga más allá del “Modulor de Le Corbusier” y la luminancia.

Rufino J. Hernández introduce en el debate otro enfoque comentando que “el éxito personal y colectivo universitario no depende ya tanto de la calidad del sistema español, ni del plan de estudios, ni de los docentes, claramente deseables, sino de la actitud propia del alumno.” Estoy de acuerdo con él en que el cambio debe comenzar en nosotros mismos – como todos los cambios – pero es indiscutible que el plan de estudios y los docentes son factores determinantes a la hora de formarnos. Se necesitan conocimientos que descubran nuevas formas de hacer arquitectura, se necesita un cambio en los métodos de aprendizaje que nos permita descubrir por nosotros mismos lo que nos gusta, necesitamos tiempo para experimentar, para leer, para disfrutar de lo que estudiamos y necesitamos docentes que nos guíen, que nos trasmitan pasión y nos motiven y nos impulsen a superarnos constantemente valorando nuestro trabajo y nuestros puntos de vista, criticándolo constructivamente y no menospreciando todo aquello que escapa a su “estética”. Los resultados con profesores así son indiscutiblemente mejores, la pena es que escasean y en cuatro años de arquitectura solo recuerdo y he disfrutado/disfruto a dos.

Otro aspecto a destacar es el fomento de la competividad en lugar de la cooperación (con alguna notable excepción, que en este caso coincide con los dos profesores anteriores). “Muchas veces nos olvidamos que nuestra naturaleza es gregaria y que ser útil al colectivo es tan importante o más que destacar dentro de él. En la escuela sin embargo siempre he sentido lo contrario y puede que ahí comience el error de todo.” (Tomás Fernández). El trabajo dentro de equipos transdisciplinares es el único futuro de la arquitectura y la cooperación debe fomentarse desde el primer momento. “La universidad debe volver a crear aquellas maravillosas condiciones que permiten a los jóvenes experimentar juntos y hacer lo que nunca harían en otros sitios o momentos” (Domenico di Siena). Alexandre Araujo nos cuenta su experiencia en el 85, en la Escuela de Porto: “en esos tiempos como que vivíamos en la escuela, alquilábamos pequeñas salas donde trabajábamos juntos. A veces, los profesores te iban a visitar por la noche o a menudo les encontrabas en un café donde compartías charlas sobre todo lo que pasaba.” La realidad actual en la formación arquitectónica la resume así “los estudiantes lo que quieren es cumplir ese tiempo, como si fuera el servicio militar, e irse a hacer su vida." Los estudiantes de arquitectura sufrimos el estudio de la arquitectura, salimos al campo profesional desorientados y con una visión muy pobre de todo lo que podríamos llegar a hacer.


La deficiente y desenfocada formación del arquitecto en las escuelas de arquitectura nos conduce al sentimiento de “genios frustrados” o al abandono de la que, durante muchos años, había sido nuestra vocación.



Considero que es imprescindible una revisión del fin de la arquitectura y de salidas profesionales del arquitecto, y que en base a las conclusiones que se obtegan se produzca una transformación de las escuelas de arquitectura que se adapten a la realidad de la sociedad actual.

jueves, 5 de enero de 2012

El descontento urbanistico actual


La pena en esa ciudad
eran unos inmensos
edificios
blancos
y ciegos y adentro
de cada uno de ellos había un hombre
para el que en esa
ciudad
la pena era
unos inmensos edificios
blancos y ciegos
con un
hombre adentro
para el cual la pena
en esa ciudad
era un edificio
blanco
con un hombre adentro
blanco y ciego


Juan José Saer. La pena en esa ciudad.
(El arte de narrar. Poemas 1960-1987)

jueves, 22 de diciembre de 2011

¿Tiene futuro formarse como psicólogo ambiental?

Estamos siendo participes de un cambio global. La relación con todo nuestro entorno físico y social está evolucionando; es necesario adaptarse y formar nuevas disciplinas que arrojen herramientas y guías para toda esta transformación.




La psicología Ambiental es una disciplina relativamente nueva, aún en crecimiento y expansión, que se esta convirtiendo en una herramienta imprescindible en tres ámbitos relacionados con el medio ambiente: la gestión, la comunicación y la participación ciudadana. Es necesaria la integración en equipos transdisciplinares de psicólogos, arquitectos, ecólogos, biólogos, economistas, urbanistas (…) para abordar la transformación del medio ambiente y revisar las relaciones sociales y social-ambiental promoviendo nuevas formas que abandonen el individualismo y la actitud depredadora que se ha mantenido hasta el momento y que ha ocasionado numerosos problemas ambientales tanto a niveles locales como globalmente.




Norberto Petit (“Aportes para una reflexión multidisciplinar” UISEK 2001) cita las principales temáticas abordadas como objeto de estudio en la psicología ambiental:


La relación psicología y arquitectura.
Los fenómenos de percepción y cognición ambiental.
Percepción social del riesgo.
Los efectos socio–psicológicos del ruido.
El medio físico construido y la interacción social.
Realidades psicológicas y espaciales (intimidad, territorialidad y espacio personal).
Problemas del medio urbano.
Principales estresores ambientales.
Las organizaciones, instituciones y el medio ambiente.
El entorno escolar desde la psicología escolar.
Actitudes y creencias hacia el medio ambiente.




Enric Pol, director del Máster en Intervención Ambiental de la Universidad de Barcelona, señala seis perfiles profesionales del psicólogo ambiental:

“Planificación, gestión y calidad de vida.”
Se centra en la planificación y la gestión de recursos naturales en entornos urbanos orientada a conseguir un mayor bienestar social y una mejor calidad de vida. Ha de encontrarse el equilibrio entre la introducción de los elementos de renovación-innovacion y el mantenimiento de la identidad del lugar, de los colectivos y de los individuos; para ello hay que conocer las características sociales de los grupos destinatarios y saber evaluarlas correctamente. Este papel podría desempeñarse como consultor, miembro del staff de una compañía de diseño, técnico social o funcionario de una entidad pública de gestión, asesoramiento y defensa de los vecinos(…).

“Via publica, usuarios, movilidad y transporte”
El uso universal del transporte colectivo y el automóvil hace necesario un análisis psicosocial de temas como la claridad de la señalización, la percepción y las distorsiones debidas a la velocidad, al cansacio o a otros factores, el riesgo y la percepción del riesgo que tienen los conductores y peatones, la seguridad de las calles y carreteras, el impacto ecológico de la contaminación atmosférica y sónica del automóvil,… Las funciones en este caso podrían desempeñarse como consultor, miembro del staff, gestor o director en centros de planificación del espacio público y del tráfico, en la gestión del transporte o como asesor y defensor de los vecinos y usuarios.

“Gestión ambiental en la empresa”
Comprende tres apartados: evaluación del impacto ambiental, auditorías ambientales y análisis de ciclo de vida.
La actual legislación contempla en la Evaluación del Impacto Ambiental tanto los aspectos ecológicos como los sociales. El objetivo es evaluar los efectos positivos y negativos que tendrá una intervención (gran industria, infraestructuras como carreteras, etc), para que la administración pública competente haga una declaración de impacto y en consecuencia deniega o autorice la ejecución del proyecto.
La auditoría ambiental es un instrumento de evaluación y verificación de la propia empresa para evaluar y optimizar sus procesos o para dar cuentas a terceros si es preciso. En ella se consideran las repercusiones de la actividad sobre el medio ambiente. Una parte importante de los aspectos a evaluar pertenecen al campo de la psicología de las organizaciones pero en este caso tienen un fuerte componente ambiental, tales son la organización, la gestión, el riesgo y la percepción del riesgo, el comportamiento del personal, la formación de los trabajadores y la información interna y externa, o la relación con la comunidad.
Los análisis de ciclo de vida se utilizan para preveer los impactos ambientales que un producto generará, desde la materia prima y la producción hasta el uso y la eliminación, para corregirlos o minimizarlos ya en la fase de diseño. Desde la psicología ambiental el énfasis se hace en la incidencia del comportamiento humano tanto en la fase de producción como, sobre todo, en la fase de uso y eliminación. Por ello es muy relevante conocer los hábitos y los estilos de vida de la colectividad o público destinatario, para preveer las tendencias que se proyectarán sobre el producto concreto.

“Salud laboral, ergonomía y gestión del riesgo”
En las organizaciones laborales, su estructura física juega un papel importante para su buen funcionamiento, tanto desde un punto de vista funcional como estético y simbólico (imagen, estatus, etc); tanto en la producción y satisfacción laboral de los trabajadores (gestión sobre su espacio, etc), como en los efectos ambientales (luminosidad, ruido, tóxicos, etc) y riesgos innecesarios que se pueden producir si un mal clima laboral se convierte en desinterés, malas prácticas o incluso sabotajes o actos irresponsables. Para ello es necesario un psicólogo ambiental bien formado en aspectos organizacionales como miembro de un staff de la organización o como asesor externo.

“Gestión ambiental en la administración pública”
La elaboración de un Plan de Optimización Ambiental en el que es necesario conocer la valoración que hacen los ciudadanos de los llamados vectores ambientales (agua, energía, residuos, etc) ya que su actitud ante ellos forma la base de su comportamiento. “Conocer para promover el cambio”. Por otro lado, se contemplan todos los sistemas de participación social existentes y cómo estimular dicha participación. Este perfil profesional estaría enlazado al siguiente:

“Marqueting, educación y promoción ambiental”
Estudios sobre cómo se produce, o cómo provocar, la experiencia del lugar; cómo esta experiencia incrementa el conocimiento del medio por un proceso de aprendizaje significativo; cómo se produce una identificación con el entorno después de trabajar sobre él, de manipularlo, de transformarlo y a partir de aquí emergen comportamientos y actitudes más respetuosas con el entorno; o cómo provocar este proceso a partir de la propuesta de modelos alternativos a través de campañas persuasivas. El perfil del psicólogo se centrará en la detección, creación o modificación de estados de opinión, de actitudes, a través de campañas proponiendo modelos alternativos por vías persuasivas, o que inciten cambios de comportamiento ambiental.



La contemplación de los aspectos humanos y sociales en relación al medio ambiente natural y construido aún es minoritaria y, como destaca Enric Pol, en muchas ocasiones aún es frecuente que sean apreciaciones de los propios ingenieros o valoraciones estadísticas que carecen de la formación suficiente. Sin embargo, cada vez es mayor la concienciación de que la cuestión ambiental es un problema eminentemente humano y social y no solamente tecnológico, y tanto el ámbito político como el empresarial necesitaran a profesionales especializados –psicólogos ambientales- que sepan identificar, evaluar y proponer soluciones y modelos alternativos.

Soy consciente de que he elegido un camino difícil y que aún está por construir. No solo debemos formarnos académicamente, sino que también debemos formar parte e incentivar un cambio en las actitudes y valores que conlleve transformaciones sociales, económicas y ambientales. El reto particular del psicólogo ambiental en la actualidad pasa por normalizar su presencia en el campo empresarial, asociativo y en la administración pública, para guiar y crear nuevas relaciones dialécticas entre el ser humano y el medio ambiente.



“La Utopía está en el horizonte.
Me acerco dos pasos, ella
se aleja dos pasos.
Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos
más allá.
¿Entonces, para qué sirve la utopía?
Para eso: sirve para
caminar”


Eduardo Galeano

lunes, 19 de diciembre de 2011

La formación del Oviedo capitalista y la pérdida de su casco histórico

La historia de Oviedo, capital de Asturias y situada en el centro de esta región, esta engrosada por doce siglos que le han ido transformando. Pero es durante la formación de capitalismo cuando se producen los mayores cambios sociales y espaciales, que han puesto en marcha varios procesos de transformación que aún hoy siguen repitiéndose en cada nueva operación o plan urbanístico.

Un nuevo orden económico requiere un nuevo orden espacial que, bajo pretextos como la higiene y salubridad, se consigue demoliendo caserío existente y por tanto sustituyendo no solo a edificios, sino también a la población, produciéndose un nuevo orden social.

En Oviedo, por ser una ciudad capitalista, el uso del suelo ha estado y esta determinado por las oportunidades de rentabilizarlo y obtener un mayor beneficio, así se han producido numerosos cambios en barrios según se hayan convertido o no en rentables y se ha añadido a lo largo de todos estos años nuevo suelo urbano, con un crecimiento en extensión que no sigue una lógica de “necesidad”, sino de beneficios.
Pero además se han dado una serie de particularidades que la diferencian del resto de ciudades asturianas:
  • Pretensión de señorialidad
  • Rechazo a la industria
  • Marcada segregación espacial
  • Demoliciones constantes en pos de la uniformidad estética y social.

Las primeras vías de tren, que cruzaban la ciudad, han sido el primer eje que delimitó el lugar en el que se asentaría por un lado la clase más pobre, la proletaria, y por otro, las clases altas.
Al lado sur de las vías, se estableció la burguesía a finales del siglo XIX, comenzando en el ensanche de Uria que unía el centro histórico con la estación de tren. Las clases bajas, por el contrario, no tuvieron otra opción que situarse al lado Norte, donde existían numerosas lagunas. Manteniendo siempre ese eje y segregación, el caserío fue extendiéndose, hasta que entre los años 1991-1994 se comenzó la operación “cinturón verde”, que cambió el trazado de las vías, situándolas fuera del entramado urbano. La excusa era el aprovechamiento de los terrenos liberados mediante avenidas publicas y espacios verdes, utopía que se convirtió en nuevas viviendas para clases altas y vías para el automóvil privado, utilizándose los espacios que ocupaba el medio de transporte colectivo lucrativamente.
Una vez eliminadas las barreras ferroviarias, fueron las políticas urbanas las que siguieron manteniendo la segregación social, promoviendo el crecimiento de viviendas de rentas altas en el suroeste de la ciudad (Buenavista, Argañosa, La Florida) y las más bajas, con peores condiciones, en el noreste (Tenderina, Pumarín, Ventanielles)

En estos últimos años se han creado o han crecido, los barrios como Colloto, La Corredoria y La Carisa (bloques de vivienda social); Las Campas y La Manjoya (recientemente con viviendas unifamiliares).
Se tratan en cualquier caso, de barrios extremos, de nueva planta que crecen a un ritmo descontrolado y sin equipamientos, siendo obligados a desplazarse al centro para satisfacer cualquier necesidad.

Por otro lado, tras la estación de tren del Norte (que no cambió su ubicación), se encuentran grandes almacenes y solares que quedaron vacíos cuando los talleres de Feve se llevaron fuera de la ciudad (en la operación “Cinturón verde”) y a su alrededor urbanizaciones nuevas y , especialmente, viviendas unifamiliares que van colonizando la falda del Naranco, atacando tanto al medio ambiente como al centro de la ciudad, ya que congestionan sus principales accesos con el automóvil privado, siendo muy deficiente su conexión mediante medios de transporte públicos.


A pesar de la segregación social existente en Oviedo, la continúa eliminación de los elementos de rechazo que disminuyen el precio, así como la gran expansión que provoca que nuevos barrios vayan adquiriendo centralidad y, por tanto, suba el precio del suelo (y se produzca un cambio de clase), han situado a Oviedo como la cuarta ciudad con la vivienda más cara, haciendo imposible la residencia en ella para miles de habitantes con rentas bajas. En palabras del alcalde “Vivir en Oviedo es un lujo que hay que pagar”.

Como consecuencia han aparecido numerosos núcleos satélites (Trubía, La Felguera, Lugones, Llanera,…) que sirven como residencia para aquellos obligados a desplazarse. Se trata de ciudades-dormitorio, totalmente sin equipamientos, que dependen de Oviedo para satisfacer todas sus necesidades.


Todas las políticas urbanas y los procesos comentados anteriormente tienen su reflejo en el casco histórico de la ciudad, siendo los problemas que le acusan directamente creados por estos.

Pérdida de vitalidad funcional:
Cito este en primer lugar por tres razones: determina las actuaciones que se han efectuado en el centro histórico desde los años 90, desencadena el resto de hándicaps y afecta al concepto en sí de centro histórico, que ha de aportar riqueza vital a la ciudad y ser multifuncional, frente a la monofuncionalidad de los nuevos barrios promovidos por el capitalismo.

La función que se le quiere asignar es únicamente turística, representativa. Convertirlo en un espacio museo que sirve de marco para la representación del capital y el sector terciario. Con ese propósito, el centro histórico ha sido completamente peatonalizado y se ha procedido al vaciado interior de los inmuebles, reutilizándolos como hostelería de lujo u oficinas.


Deterioro de la edificación y precarias condiciones de vida:
Con el fin de sacar el máximo beneficio, los propietarios de solares dejan de invertir en los viviendas manteniéndolos en unas condiciones pésimas e inseguras, hasta conseguir la catalogación como “ruina” que les permita demolerlos y reconstruirlos como edificios de uso terciario o viviendas de rentas altas. El problema no es la demolición de los edificios en sí, sino el cambio social que conlleva. Literalmente se expulsa del centro histórico a las clases populares.

Actualmente se le ha retirado la categoria de protección a la gran mayoria de edificios del centro histórico, lo que permite declararlos ruina y demolernos sin tener que rehabilitarlos o en el "mejor" de los casos conservando la fachada. Una lavada de cara que no evita el cambio social, la rehabilitación de un casco histórico no debe estar basada en la conservación de su imagen, si no en la conservación de todo su patrimonio cultural y social.

En el blog de Periodistillas podeís encontrar un articulo sobre el mismo proceso, pero en este caso en el casco histórico de Valladolid, lo que muestra que Oviedo no es un ejemplo aislado, si no que los problemas urbanos que encontramos en él son apreciables en todas las ciudades capitalistas, es decir, construidas según la dictadura del valor del suelo.

Pérdida de población:
Consecuencia principalmente de todo lo anterior y por el constante aumento en extensión de la ciudad. Ayuda a que el centro histórico se conforme como un “museo sin vida al aire libre”.

Precario nivel de equipamientos y servicios básicos:
Al centro histórico no se le da un tratamiento de barrio, ni es integrado en la ciudad. Por ello no dispone ni de equipamientos ni de servicios que satisfagan las necesidades primarias del ser humano, como son un centro sanitario o una escuela.

Peligrosidad nocturna /dificultad de transporte:
La peatonalización que se realiza en la mayoría de los centros históricos, favoreciendo su disfrute como “museo”, conlleva por un lado la dificultad de movimiento entre este y por otro una cuestión aún más importante: la peligrosidad. Especialmente por la noche, las calles se vuelven peligrosas y se convierten en un punto fácil para la delincuencia. Numerosos atracos son cometidos en esta zona poco después del atardecer.




Alrededor del centro histórico, en las calles situadas “tras la muralla” tradicionalmente ocupadas por las clases más pobres, se esta dando un proceso de regeneración impulsado por todas las transformaciones que se están produciendo en él.
Para facilitar el uso del automóvil en el centro, se instalan aparcamientos subterráneos que provocan que el valor del suelo en las inmediaciones suba, aumentándose también con la renovación estética y social del centro histórico. Debido a ello, se comienza un nuevo proceso de demolición de todo el caserío popular para re-edificar los solares con viviendas de rentas altas o medias.
Así esta ocurriendo, por ejemplo, en el Postigo, situado entre un hotel de lujo y el casco antiguo; o todas las viviendas situadas a lo largo de la calle Azcarraga que tras la construcción del nuevo parking han ido demoliéndose. Con los terrenos de la “Fabrica de Armas de la Vega”, situados al final de dicha calle, ya comienza a especularse, planeando un traslado de la actividad a Trubia que libere los terrenos para uso residencial.



Para tratar de solucionar estos problemas y “regenerar” o “proteger” el centro histórico, el urbanismo actual realiza planes parciales en los que intervienen en la zona aisladamente del resto la ciudad. Pero para regenerarlo es necesario actuar en toda la extensión del municipio y no tratarlo aisladamente, ya que sus problemas son provocados por las políticas llevadas a cabo en toda la ciudad.

Es necesario dotar a los núcleos periféricos de todo lo necesario para satisfacer sus necesidades, acabando así con las ciudades-dormitorio y evitando que tengan que desplazarse diariamente al centro, colapsándolo. También es necesario un plan regulador que afecte a toda la ciudad, parar el crecimiento en extensión y detener la especulación inmobiliaria.
Una vez conseguido esto, es necesario dotar a todos los barrios de equipamiento y servicios básicos, así como promover vivienda social en todos los barrios acabando con la segregación de clases. En el centro histórico podemos intervenir particularmente recuperando la vivienda popular; es el pueblo quien le aporta vitalidad, por lo tanto ha de ser un lugar en el que todo tipo de habitantes convivan, tanto clases altas como bajas. Como al resto de barrios, hay que dotarle de los servicios básicos (centro de salud, escuela) para que sus vecinos satisfagan sus necesidades primarias. Es necesario conservar y mantener el patrimonio histórico, el cual debe ser siempre público y no utilizado por el sector terciario, por lo que hay que darse un contenido social. Puede aprovecharse para situar en él equipamientos de ciudad, barrio, municipio…



El casco antiguo de una ciudad debe ser reflejo de su historia, de sus constumbres, de su gente. Es necesario conservarlos estetica y socialmente, para que mantengan su imagen unica y exclusiva. Debemos luchar por parar los continuos derribos que entierran bajo los escombros las historias de toda una vida. Me duele cada vez que leo una noticia sobre una parcela declarada "ruida", cuando vuelvo a mi ciudad y encuentro solares o fachadas vacías. No quiero que desaparezca el "paragüas, ni ninguna otra zona del precioso casco histórico de Oviedo, por el enriquecimiento de unos pocos que no saben valorar la belleza de una ciudad y su riqueza cultural.

http://www.lavozdeasturias.es/asturias/oviedo/IU-teme-Oviedo-convierta-decorado_0_493750651.html




¿Qué pensaís de vuestros cascos históricos?
¿Cómo creeís que deberían rehabilitarse?
¿Deben convertirse en "museos al aire libre"?




Muchas gracias a todos los que habeís participado en el reto de las fotografías, aún sigue abierto asi que animaros a participar y difundir por favor. Ya sabeís que es parte de un reto más amplio... De momento hay varias coincidencias sobre lo que necesitan nuestras ciudades: más lugares verdes que posibiliten tanto el encuentro como la desconexión.


miércoles, 14 de diciembre de 2011

EQUIciuDAD2011






Hoy ha comenzado el congreso EQUIciuDAD2011 que se celebra en San Sebastián /Donostia y que continuará hasta mañana. La arquitectura y principalmente el urbanismo sostenible son las temáticas que se debatirán durante estos días.
La plataforma Paisaje Transversal permite seguirlo en streaming a través de su blog (http://paisajetransversal.blogspot.com/). También se puede seguir a través del twitter utilizando el hashtag #EQUIciuDAD2011 o a través de la cuenta de la plataforma @paistransversal.

De esta primera jornada quiero rescatar algunos temas interesantes que he encontrado buceando en twitter:




“El actual modelo urbano trae consigo una segregación socio-espacial terrible” (José Fariña)
Cuando es el precio del suelo quien marca las normas urbanísticas, la segregación socio-espacial se hace evidente en toda ciudad. Además, la clase dominante de elevados recursos económicos exige su representación también espacialmente, reafirmándose: tengo el poder porque vivo en el mejor espacio, vivo en el mejor espacio porque tengo el poder. No hemos de olvidar tampoco que eliminar la complejidad de la ciudad y segregarla según los usos del suelo facilita el control de la misma y es necesario para que el juego del capital funcione correctamente.

“El #espaciopúblico no es un espacio comercial” (Zaida Muxí)

“El espacio público se tiene que diseñar pensando en las personas que lo van a utilizar y teniéndolas en cuenta” (Zaida Muxí)

“Lo primero que debemos hacer los arquitectos es que nuestros espacios públicos NO imposibiliten hacer cosas”

“Poner las personas primero” (JmEzquiaga)

“Uno de nuestros grandes problemas: el nombre del arquitecto legitima una acción y no al revés” (Jm Ezquiaga) Las torres o el centro comercial de Calatrava en Oviedo…




Seguiré buscando y retwitteando lo que más interesante me resulte en @peterpanAcampa

martes, 13 de diciembre de 2011

otra perspectiva II

Como ya os comenté, hace años un profesor de fotografía me encargó una sesión cuyo tema era una visión alternativa de mi ciudad. Durante días busqué perspectivas y lugares que suelen pasar desapercibidos y que tenían algún significado para mí. Os dejo con dos de ellas y os recuerdo el reto que comencé en la anterior entrada. ¡Animaros a participar!


- ¿Cuál es la ciudad? Oviedo
- ¿En qué zona se encuentra la/las fotografías? En el casco antiguo, la primera en la plaza del Paraguas, la segunda en el Postigo bajo.
- ¿Por qué la has elegido? Ambas muestran algo desapercibido cuando paseas por ahi, cuando la vieron mis compañeros pocos sabian donde se encontraban sin embargo muchos pasaban a diario por ahi.
- ¿Qué significa para ti? Una perspectiva diferente de la ciudad. Ambas son el pasado de la ciudad. La segunda la encontre bajando un día hacia casa pensando en el trabajo que me habían encargado, de pronto me fije en la zona por donde antes pasaba el tren y me dí cuenta de que nunca había mirado ahi, asi que me subi a una papelera y un muro y saque esta foto.
- ¿En general, estas satisfecho/a con tu ciudad? Si, es una ciudad tranquila y bonita
- ¿Qué eliminarías de ella? Los parkings subterraneos, la especulacion dentro de los planes de urbanismo que destruyen las viviendas de la primera imagen.
- ¿Cómo la mejorarías? Cuidando del casco antiguo y recuperandolo con su complejidad sin convertirlo en un museo sin vida al aire libre, mejorando las periferias y los barrios obreros que se encuentran olvidados.



Para los que querías participar, me gustaría que me enseñaseis una o varias fotografías de vuestra ciudad y luego respondáis a estas preguntas:


- ¿Cuál es la ciudad?
- ¿En qué zona se encuentra la/las fotografías?
- ¿Por qué la has elegido?
- ¿Qué significa para ti?
- ¿En general, estas satisfecho/a con tu ciudad?
- ¿Qué eliminarías de ella?
- ¿Cómo la mejorarías?


Si no sabéis como subir las fotografías podéis utilizar esta sencilla web: http://www.subirimagenes.com/


Si no podeis o no os apetece subir la fotografia, podeís darme más señales de la zona elegida y yo intentaré encontrar la "otra perspectiva", como si de un juego se tratara.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Otra perspectiva

Hace años un profesor de fotografía me encargó una sesión cuyo tema era una visión alternativa de mi ciudad. Durante días busqué perspectivas y lugares que suelen pasar desapercibidos y que tenían algún significado para mí. Me gustaría relanzar ese reto como parte de un trabajo más extenso que os iré contando y que comienza con vuestra ayuda.
Para los que querías participar, me gustaría que me enseñaseis una o varias fotografías de vuestra ciudad y luego respondáis a estas preguntas:




- ¿Cuál es la ciudad?
- ¿En qué zona se encuentra la/las fotografías?
- ¿Por qué la has elegido?
- ¿Qué significa para ti?
- ¿En general, estas satisfecho/a con tu ciudad?
- ¿Qué eliminarías de ella?
- ¿Cómo la mejorarías?

Si no sabéis como subir las fotografías podéis utilizar esta sencilla web: http://www.subirimagenes.com/


Si no podeis o no os apetece subir la fotografia, podeís darme más señales de la zona elegida y yo intentaré encontrar la "otra perspectiva", como si de un juego se tratara.











- ¿Cuál es la ciudad? Valladolid
- ¿En qué zona se encuentra la/las fotografías? A la orilla del río Pisuerga en la zona de las Tenerías.
- ¿Por qué la has elegido? Porque es una de las zonas más bonitas de esta ciudad, especialmente en Otoño. Me relaja y me hace sentirme fuera del estrés de la ciudad.
- ¿Qué significa para ti? Me recuerda a Asturias. No es el mar, ni un gran río, no hay montes alrededor…pero hay tranquilidad, agua, arboles y un manto de hojas amarillas por todo el camino.
- ¿En general, estas satisfecho/a con tu ciudad? En general sí, es tranquila, con zonas para pasear y poco estres.
- ¿Qué eliminarías de ella? Los coches en el centro, la especulación que derriba todos los edificios y la complejidad del casco histórico, y la contaminación del rio.
- ¿Cómo la mejorarías? Más carriles bicis, plazas mejor acondicionadas que inviten a los encuentros entre ciudadanos, y verde mucho más verde.



Mañana subiré una de mi otra ciudad: Oviedo